top of page

El Tourmalet: la montaña que inventó la leyenda

  • Foto del escritor: La Ronde
    La Ronde
  • hace 4 días
  • 4 min de lectura

El ciclismo moderno tiene una fecha de nacimiento oficiosa: 21 de julio de 1910. Ese día, por primera vez, el Tour de Francia cruzó los Pirineos. Y lo hizo por una carretera que, en rigor, no existía.


El engaño fundacional

Henri Desgrange, patrón del Tour, desconfiaba de la alta montaña. Fue su colaborador Adolphe Steinès quien insistió en llevar la carrera al Tourmalet. Enviado a reconocer el puerto en enero de 1910, Steinès quedó atrapado en una tormenta de nieve, abandonó el coche, cruzó a pie de noche y fue rescatado al borde de la hipotermia. A la mañana siguiente envió el telegrama más célebre de la historia del ciclismo: "Tourmalet cruzado. Muy buena carretera. Perfectamente practicable". Era mentira. Sobre esa mentira se construyó todo lo demás.

Aquel julio, Octave Lapize coronó el primero, alternando pedaleo y caminata sobre un firme de tierra y piedra. Horas después, en la cima del Aubisque, lanzó a los comisarios la frase que definió para siempre la relación entre el corredor y la montaña: "¡Sois unos asesinos!". Ganó el Tour ese año. La organización entendió que el sufrimiento, bien administrado, era el mejor producto del mundo.


La fragua de Sainte-Marie-de-Campan

Tres años más tarde, el Tourmalet produjo su segundo mito. En 1913, Eugène Christophe descendía en cabeza de carrera cuando se le partió la horquilla. El reglamento prohibía cualquier asistencia externa: Christophe caminó diez kilómetros hasta Sainte-Marie-de-Campan cargando la bicicleta, encontró una fragua y reparó él mismo la pieza durante horas, ante la mirada de los comisarios.


Fue penalizado igualmente: un niño había accionado el fuelle. La fragua sigue en pie, con placa conmemorativa. El ciclismo es de los pocos deportes cuyos santuarios son talleres.


Los números del gigante

El Col du Tourmalet culmina a 2.115 metros, el puerto de carretera más alto de los Pirineos franceses. Es, con diferencia, el coloso más visitado por el Tour: cerca de noventa pasos desde 1910, más que ningún otro puerto de la carrera, por delante del Aubisque y del Aspin.

Las dos vertientes son de una simetría casi perfecta. Desde Luz-Saint-Sauveur, al oeste: 19 kilómetros al 7,4% de media. Desde Sainte-Marie-de-Campan, al este, pasando por la estación de La Mongie: 17,1 kilómetros al 7,3%, con los tramos finales rondando el 10%. No hay descansos significativos en ninguna de las dos. Es un puerto de ritmo, largo, de desgaste acumulado, donde las diferencias no las produce la pendiente sino la altitud, el viento y la niebla que sube del valle sin avisar.

Los finales en alto son, curiosamente, escasos: 1974 con victoria de Jean-Pierre Danguillaume, 2010 y 2019. El puerto funciona mejor como juez de paso que como meta.

Los españoles y la cima

Ningún país tiene una relación tan intensa con el Tourmalet como España. Federico Martín Bahamontes, el Águila de Toledo, ostenta el récord de pasos en cabeza: cuatro, entre 1954 y 1964. Julio Jiménez y luego toda la escuela escaladora española prolongaron esa tradición.

El capítulo moderno se escribió en 2010, año del centenario del primer paso. El Tour subió el puerto dos veces, y en la segunda, con final en la cima, Andy Schleck y Alberto Contador escalaron entre la niebla, rueda contra rueda, en uno de los duelos más fotografiados de la década. Ganó Schleck la etapa; Contador conservó el amarillo y ganó aquel Tour en la carretera, aunque luego lo perdiera en los despachos. En 2019, Thibaut Pinot venció en la cima ante un Julian Alaphilippe de amarillo que resistió como local honorífico, en una de las últimas grandes tardes del ciclismo francés reciente.


Y en 2023, el Tourmalet cambió de manos: el Tour de France Femmes lo convirtió en su primer gran final en alto. Demi Vollering atacó, ganó y se vistió de amarillo camino de su primer Tour. La montaña no distingue calendarios.


Curiosidades del coloso

El nombre engaña. La etimología popular traduce Tourmalet como "mal desvío" o "mal viaje". Los filólogos gascones proponen algo más prosaico: "la montaña lejana". Como casi todo en este puerto, la versión falsa es mejor que la verdadera, y por eso es la que sobrevive.

El gigante que sube y baja. Cada primavera, una escultura de acero que representa a un ciclista en danseuse, conocida como Le Géant du Tourmalet y dedicada a la memoria de Lapize, es transportada en procesión desde el valle hasta la cima, donde pasa el verano. En octubre desciende para invernar. Es probablemente la única estatua del mundo con calendario de escalador.

El premio del patrón. Desde 2001, el primer corredor en coronar el Tourmalet recibe el Souvenir Jacques Goddet, en honor al sucesor de Desgrange, cuyo monumento preside la cima. El Tour paga tributo a sus propios inventores en el lugar donde inventaron el negocio.

El observatorio. Sobre el puerto, a 2.877 metros, el Pic du Midi de Bigorre aloja un observatorio astronómico desde el siglo XIX. La NASA lo utilizó para cartografiar la Luna antes de las misiones Apolo. Es el único puerto del Tour desde el que, literalmente, se preparó un alunizaje.

El clima manda. La nieve ha obligado a modificar o neutralizar pasos del Tourmalet en varias ediciones, incluso en pleno julio. El puerto suele abrir al tráfico solo de junio a octubre. Cien años después de Steinès, la montaña sigue decidiendo cuándo es practicable.

Por qué sigue importando

El Tourmalet no es el puerto más duro de Francia, ni el más alto, ni el más bello. Es algo más raro: el primero. Todo lo que el ciclismo entiende hoy por épica, la soledad del escalador, la avería heroica, el organizador que exagera y el corredor que insulta, se estrenó en sus rampas entre 1910 y 1913. Los puertos posteriores heredaron el guion.


Hay montañas que una carrera atraviesa. Y hay montañas que atraviesan a la carrera y la transforman. El Tourmalet pertenece a la segunda categoría: el Tour de Francia fue una prueba hasta que subió aquí.


Después fue una leyenda.

La Ronde Magazine

© 2022 Creado por DSS

bottom of page